Skip to page content
Secretary of Labor Thomas E. Perez
Bookmark and Share

News Release

WHD News Release: [05/26/2011]
Contact Name: Scott Allen or Rhonda Burke
Phone Number: (312) 353-6976 or x4807
Release Number: 11-0690-CHI

Luego de una investigación del Departamento de Trabajo de los EE.UU, un juez halla responsables a restaurantes mexicanos de Decatur, Illinois. por más de $1 millón en salarios no pagados y daños

URBANA, Ill. Un juez federal de Urbana ha ordenado a Dolores Oñate y Ricardo Oñate, propietaria y gerente respectivamente de los restaurantes El Matador Inc. y El Caporal Inc. de Decatur a pagar un total de $1,149,702.50 por salarios no pagados y daños a 64 trabajadores empleados como camareros y ayudantes de cocina. Esta sentencia resuelve una demanda presentada por el Departamento de Trabajo de los EE.UU. después de una investigación realizada por su División de Horas y Salarios que revelara infracciones intencionales a las disposiciones de la Ley de Normas Razonables del Trabajo sobre el salario mínimo, pago de horas extras y la conservación de registros de las disposiciones de la Ley de Normas Razonables del Trabajo en tres de los locales.

"Los acusados ​​en este caso intencionadamente y en repetidas ocasiones violaron las normas federales de trabajo, incluyendo el obligar a sus empleados a reintegrar los salarios en un intento por ocultar sus propias faltas," dijo la Secretaria de Trabajo, Hilda L. Solís. "Como resultado de los esfuerzos del Departamento de Trabajo, encaminados a hacer cumplir la ley, estos trabajadores vulnerables recibirán el salario que les corresponde."

La sentencia ordena a los demandados a pagar $387,429.87 que le adeudan a los 34 empleados de los dos restaurantes operados por El Matador y $187,421.41 adeudado a 30 empleados del restaurante operado por El Caporal, además de una cantidad equivalente por daños y perjuicios. Este caso fue litigado por el abogado regional del departamento en Chicago.

La investigación de la División de Horas y Salarios concluyó que algunos de los empleados de los tres restaurantes no recibieron el importe de los cheques de pago que recibieron. Los camareros, por ejemplo, solo llevaban a casa las propinas que recibían de los clientes que atendían, a pesar de haber recibido cheques de pago de parte de su empleador, que luego fueron obligados a devolver a los restaurantes. La investigación también encontró que a los empleados que no se desempeñaban como camareros — tales como el personal de cocina, ayudantes de camarero y lavaplatos - no se les pagó el salario mínimo o compensación por horas extras y estaban obligados a devolver parte del dinero de sus cheques de pago al restaurante. Así mismo, con frecuencia se les ordenaba a los empleados registrar su entrada a una hora determinada, a pesar de que en realidad habían comenzado a trabajar mucho antes.

En su resolución escrita, el Juez Michael B. McCuskey señaló que "los acusados ​​establecieron una práctica mediante la cual los camareros endosaban sus cheques al restaurante y tan sólo recibían las propinas de la clientela. Aunque los registros de nómina reflejan que los cheques fueron cobrados por los camareros, éstos no recibieron el importe del cheque. Algunos empleados recibieron instrucciones de no registrar todas las horas que trabajaban. Estos esfuerzos intencionales por parte de los acusados de ocultar el incumplimiento de la Ley de Normas Razonables del Trabajo dieron como resultado el registro de información de nómina falsa y demuestra que la violación a la Ley de Normas Razonables del Trabajo, fue intencional."

El tribunal además responsabilizó a los acusados por la totalidad del pago del salario mínimo de los servidores. Ninguna parte de la obligación de pago del salario mínimo se consideró satisfecha con la acreditación de las propinas que los servidores recibieron de los clientes.

La División de Horas y Salarios llevó a cabo una investigación anterior en uno de los restaurantes operados por El Matador durante octubre y noviembre de 2005. En aquel entonces, se le proporcionó a Ricardo Oñate material e información que garantizara el conocimiento y cumplimiento con la Ley de Normas Razonables del Trabajo y se colocaron carteles de la División de Horas y Salarios que reflejaban los derechos de los trabajadores en los tres restaurantes.

Los empleadores de los "empleados que reciben propinas" deben pagar, ya sea un salario en efectivo de por lo menos $2.13 por hora, si acreditan la propina como parte del salario mínimo federal obligatorio, o el salario en efectivo decretado por el estado, cualesquiera que resultare mayor. Si las propinas de un empleado en combinación con el salario en efectivo del empleador no equivalen al salario mínimo por hora requerido, el empleador deberá pagar la diferencia. El empleador asimismo debe informar a los empleados que reciben propinas sobre su intención de considerar las propinas como parte de pago del salario mínimo que éste está obligado a pagar, y los empleados que reciben propinas podrán conservar la totalidad de sus propinas, así estas hagan parte de un arreglo válido de participación de propinas.

La Ley de Normas Razonables del Trabajo requiere que a los empleados cubiertos se les pague al menos el salario mínimo federal de $7.25 por cada hora trabajadas, más el equivalente a una vez y media su tarifa por hora habitual, por las horas trabajadas que excedan las 40 horas por semana. Además, la ley exige a los empleadores conservar registros exactos de tiempo y nómina, y prohíbe las represalias contra empleados que ejerzan sus derechos de acuerdo con la ley.

Para obtener más información acerca de la FLSA y otras leyes federales de salarios, llame a la oficina de la División de Horas y Salarios de la zona de Springfield, Illinois, al 217-793-5028 o al servicio telefónico gratuito de la división al 866-4US-WAGE (487-9243). También hay información disponible en Internet en la página http://www.dol.gov/whd.

Solís contra El Matador Inc., El Caporal Inc., Dolores Oñate, Ricardo Oñate
Proceso Civil: 08-CV-2237

  • Read this news release in English.